El ‘boom’ de las flores tras la pandemia: jardinoterapia, ‘plantloquers’ y clientes más jóvenes

La pandemia dejó una caída de las ventas del 45% en 2020 y, sin embargo, un aumento de los clientes jóvenes aficionados al cuidado de plantas.

Encerrados en casa, paseando al perro, y regando las plantas. Así fue el confinamiento de millones de españoles. Un año después del inicio de la pandemia hemos adquirido nuevas costumbres y una de ellas es el gusto por cuidar plantas.

«La gente estaba desesperada, necesitaba un ser vivo del que ocuparse», dice Rocío González, relaciones externas del centro de jardinería Los Peñotes, ubicado en Madrid.

En pleno confinamiento por el coronavirus todas las floristerías y centros de jardinería tuvieron que cerrar, a diferencia de otros países europeos, y enfrentarse a pérdidas de miles euros en la campaña más importante del año.

Según datos de la Asociación Española de Floristas (AEFI) las ventas del sector cayeron en un 45% en el año 2020. Fue gracias al comercio online como muchos pudieron salvar la temporada. Tanto es así que pasado el primer mes del encierro, Los Peñotes instauró un punto de recogida de plantas con el que «arrasaron». «La gente salía de su casa exclusivamente para venir a por plantas, fue increíble», asegura Rocío.

En la floristería Adiantum , que lleva 38 años en Madrid, ocurrió algo parecido y se vieron obligados a establecer un sistema de entrega de pedidos. «Nuestros clientes son muy locales, pero recibíamos cantidad de correos para llevar plantas a las casas», corrobora la florista Pilar Rubio. De hecho, según la AEFI nueve de cada diez flores que se vendieron el año pasado fueron a través del e-commerce.

El amor por las plantas también ha llegado a las redes, donde se ha potenciado la jardinoterapia. Un movimiento centrado en el cuidado de plantas que ha traído los primeros plantloquers. Una comunidad de millenials, amateurs de las plantas, que organizan quedadas para intercambiar bulbos o esquejes y pasar el día rodeados de plantas.

La inversión en plantas por parte de los más jóvenes no ha pasado desapercibida para los comerciantes. El presidente de la Asociación Española de Centros de Jardinería, Santiago González, asegura que «ha resurgido una pasión». «Esta pandemia nos ha dejado un 20% de nuevos clientes jóvenes que se han aficionado al cuidado de plantas, también gracias al ‘efecto influencers'», afirma. Un 18% de ventas han ido destinadas a la planta de interior, la preferida del cliente urbanita. Tanto es así que Ana Pérez, una chica de 24 años, cuenta que a raíz del confinamiento ha gastado más dinero en plantas. «No sé si es por el encierro pero es verdad que inconscientemente compro más».

Los centros de jardinería han experimentado una mayor afluencia de clientes. De hecho, González explica que desde que comenzó la campaña de vacunación ha ido a más. «Hubo un momento que solo veíamos gente joven; ahora, por fin, vemos abuelos con sus nietos. Es una alegría».

Una mayor concurrencia se traduce en un aumento de ventas. No solo de plantas sino también de flores. «La flor cortada es lo más vendido ahora mismo», dice González. «Antiguamente este bien se asociaba con el lujo, pero es cierto que poco a poco en España nos vamos acercando al ritual europeo de pan-periódico-flores», agrega.

La rosa es una de las flores más vendidas a nivel nacional y exportadas por nuestro país. «España exportó en 2020 rosas por el valor 15 millones de euros, lo que la convierte en la flor cortada del país con más éxito», indica Begoña Jiménez, responsable de comunicación de Fepex.

Las flores y las plantas están de moda y desde el sector confían en que continúe esta tendencia. «Es increíble, la campaña de 2021 ha superado la facturación de la del 2019«, afirma Rocío.

FUENTE: FEPEX